LOS DIEZ MANDAMIENTOS PARA COMPARTIR EL PLANETA CON LOS ANIMALES QUE AMAMOS
Dos científicos expertos en el estudio del
comportamiento animal, Jane Goodall y Marc Bekoff, nos proponen diez
mandamientos que debemos cumplir si verdaderamente estamos preocupados por
nuestro planeta.
Su punto de partida es una perspectiva espiritual sobre las
relaciones entre humanos y animales, y ello les lleva a defender, de modo apasionado y persuasivo, que, si aplicamos
esos mandamientos en nuestra vida cotidiana, la Tierra y todos sus habitantes
podrán vivir en completa armonía. El libro desarrolla la idea de que nuestra
obligación es vivir en estrecho contacto con los animales, puesto que los
humanos formamos parte del Reino Animal, y nos dice que debemos aprender a
conocerlos y entenderlos para poder protegerlos y evitar su extinción.
El tema
central de los mandamientos es la importancia y el valor que tiene cualquier animal
como individuo, con su propia personalidad e idiosincrasia, algo sobre lo que
ambos autores vienen escribiendo desde hace años. La conclusión es que se trata
de diez mandamientos simples y a la vez profundos, pues, además de ayudarnos a
reflexionar sobre nuestra forma de vivir en el planeta y mostrarnos cuáles son
nuestras responsabilidades como “gestores” del mundo natural, nos enseñan algo
todavía más importante: cómo respetar cualquier forma de vida.
LA EDAD DE LA EMPATÍA
Frans de Waal, investigador especializado en psicología, primatología y etología, plantea los siguientes interrogantes: ¿Es instintiva la compasión que nos mueve a
preocuparnos por los demás? o, como se afirma a menudo, ¿hemos venido al mundo
solo para luchar por nuestros propios intereses y nuestra supervivencia
individual?
A partir del análisis de la conducta de chimpancés, bonobos y
capuchinos, así como de delfines y elefantes, Frans De Waal nos muestra que muchos animales se preocupan por sus
congéneres y están dispuestos a acudir en ayuda de sus semejantes, en algunos
casos arriesgando sus vidas.
Así pues, la empatía seria un rasgo ancestral que
caracteriza a animales y a humanos, lo cual contradice la sombría visión que de
la naturaleza humana sostuvieron Darwin y Freud. La edad de la empatía
desarrolla un extraordinario y controvertido enfoque de este sentimiento en
el mundo animal, al tiempo que nos lleva a preguntarnos qué nos hace humanos.
MENTES ANIMALES
Donald R. Griffin, considerado el fundador del estudio moderno del razonamiento y la consciencia animal, y que al principio de su carrera profesional contribuyó a desentrañar el secreto del sistema de navegación de los murciélagos, era profesor emérito de Comportamiento Animal de la Universidad Rockefeller. Creó en 1978 el campo conocido como etología cognitiva, rompiendo con ello un tabú científico al sugerir que los animales podían tener la capacidad de pensar y razonar, y que los científicos debían estudiar estos procesos mentales.
¿Poseen los animales no humanos pensamientos conscientes o emociones? Donald R. Griffin sostiene que la gran complejidad y adaptabilidad del comportamiento animal, desde el complejo comportamiento de recolección de alimentos de los chimpancés hasta las inteligentes técnicas de pesca de las garzas, sugieren que los animales no son meros autómatas. Por el contrario, mantiene que son seres pensantes, aunque puedan pensar en cosas completamente distintas y de forma completamente diferente a los humanos.
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